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Domingo - 25.Julio.2021

Amber Nissen y Efrén Fernández Abeledo

En torno un año y medio antes de comenzar la reforma de nuestro nuevo hogar conocimos por primera vez el nombre Acasa. Estábamos en casa de unos amigos que habían hecho una reforma integral que les había quedado espectacular, y nos dijeron que habían contratado a una empresa de reformas con la que había tenido muy buen feeling.

Nos pusimos en contacto al poco tiempo y conocimos a Javier para comentarle nuestra situación: estábamos buscando un piso que queríamos reformar para empezar a vivir en él. Unos meses más tarde encontramos un piso que nos gustaba mucho, pero para el que quisimos saber su opinión, además de un presupuesto para la reforma.

Antes de llegar a ningún presupuesto acordado, Javier nos indicó unos daños de humedad que no habíamos visto, y se encargó de investigar si dichos daños eran sólo estéticos o había algo más. Resultó que la situación era bastante grave, y la colaboración de Javier nos “salvó la vida”, porque ya estábamos mandando documentación a la inmobiliaria y gestionando hipoteca con el banco.

Casi un año después nos encontrábamos en una situación parecida, pero esta vez sin daños aparentes. Javier nos ayudó dándonos su valiosa opinión, y nos acompañó a la casa para conocer el potencial y poder hacer un presupuesto lo más fidedigno posible. En este caso, no tuvimos problema con el estado de la vivienda y avanzamos en la compra de la misma. Una vez comprada la casa, le enseñamos la idea que teníamos en mente, y fuimos capaces de llegar rápidamente a un acuerdo en el que creo que todos quedamos contentos gracias a la buena colaboración entre todas las partes.

La reforma empezó con dificultades, ya que en cuanto nos concedieron la licencia de obra, se declaró el estado de alarma y la parada de toda actividad no esencial. Tres meses más tarde, y sólo dos semanas después de que se reanudara la actividad, nuestra reforma integral comenzaba. Desde el primer momento, desde Acasa se ha intentado hacer la reforma de la vivienda de la manera más llevadera para el resto de vecinos. Me consta que han tomado todas las medidas necesarias para que tuviera un impacto mínimo, y así molestar a la comunidad lo menor posible, especialmente en una situación de casi confinamiento.

Evidentemente ha habido situaciones inesperadas por falta de stock o transporte, y más en tiempos de la pandemia causada por la COVID-19, o malentendidos entre nosotros. En todo momento Acasa ha intentado resolver los problemas y las diferencias de manera colaborativa, y siempre llegando a unos acuerdos que dejaban a todo el mundo satisfecho.

La calidad final de la reforma es innegable. Desde la cocina hecha a medida realizada a la perfección sobre el concepto inicial, a los trabajos de carpintería o la pintura de las paredes y el lacado de las puertas, se aprecia una atención continua al detalle y de entregar calidad a los clientes. Ya antes de haber terminado la reforma, hemos recomendado Acasa a varios amigos, y uno de ellos ha decidido hacer su reforma también con Acasa. En el futuro, sin duda, Acasa sería nuestra primera opción a la hora de hacer cualquier trabajo de reforma.